8.8 C
Madrid
domingo, marzo 3, 2024

La web de flotas, renting y VO de la revista Renting Automoción

spot_img

Ford Explorer eléctrico: mucho más que un SUV de cero emisiones

Ford inicia una nueva era. Combinando la ingeniería alemana con el reconocible estilo norteamericano, este nuevo Explorer es más que un todocamino eléctrico. Se trata del modelo con el que la marca del óvalo comienza a escribir su historia eléctrica y se reinventa en Europa. Se va a ensamblar en Colonia y está previsto que arranque su comercialización a finales de este año, convirtiéndose en el abanderado de una gama de turismos totalmente eléctricos de cara a 2030 y en pieza fundamental para lograr el ambicioso objetivo de Ford Europa para 2026: superar los 600.000 vehículos completamente eléctricos.

Además, Ford pretende dar este paso hacia la electrificación de una manera atrevida, con un diseño rompedor, pero también cercana al público, y es que en los planes de la automovilística está que este vehículo se pueda encontrar por debajo de los 45.000 euros. Este Explorer eléctrico ha sido desarrollado en Europa por la unidad de negocios Ford Model e, división que se centra en el diseño, producción y distribución de vehículos eléctricos y conectados, y no tiene que ver absolutamente nada con lo que conocíamos de Ford hasta ahora.

Ha sido concebido teniendo en cuenta sólo a los clientes del Viejo Continente, si bien mantiene parte de su esencia americana, aportando una imagen robusta. Se ha seguido una línea de formas sencillas, destacando en su frontal la eliminación de la parrilla de refrigeración, sustituida por un elemento carenado diseñado en forma de escudo que, además del nombre modelo entre las líneas de los faros, integra el logo de Ford, también renovado para destacar a los modelos eléctricos de la marca.

Asimismo, se ha instalado un cubre cárter en forma de U que contribuye a trasladar al espectador una imagen más ancha del vehículo. Pero este elemento no es sólo decorativo. Sirve para crear cortinas de aire que favorecen el rendimiento aerodinámico al guiar el flujo a través de las ruedas delanteras.

Aunque ha sido diseñado en función de los gustos europeos, este nuevo Explorer no pierde del todo su esencia americana

En la parte trasera también se han seleccionado elementos que ayudan a transmitir una imagen robusta. Claro ejemplo es su luneta, o los pilotos traseros verticales, que contribuyen a trasladar una apariencia más propia de un todoterreno. El nombre del vehículo se vuelve a mostrar en una franja de color negro que recorre el portón de lado a lado.

Megapantalla de 15 pulgadas

Del interior, se puede hacer especial énfasis en la calidad de sus materiales, en su diseño de corte claramente vanguardista, del espacio reservado para sus cinco ocupantes o del despliegue tecnológico realizado por Ford, pero el gran protagonista del habitáculo, sin duda, es la pantalla de la consola. De nada menos que 15 pulgadas, puede elevarse y abatirse abarcando un arco de más de 30 grados. Es configurable, de modo que cada conductor pueda moverse entre sus posiciones de pantalla preferidas para una navegación rápida o, simplemente, para colocar la pantalla «donde más le guste». Está inspirada en los actuales smartphones y, como estos, dispone de algunas particularidades, como la posibilidad de regular su brillo.

También sirve para tapar o dejar a la vista lo que desde Ford se denomina My Private Loocker, que no es otra cosa que una práctica zona de almacenamiento. Si la pantalla está colocada en su posición más baja y el vehículo se encuentra cerrado, el contenido queda oculto. Este hueco dispone de dos puertos USB de tipo C que se añaden a otros dos disponibles para los pasajeros de la segunda fila.

La gran pantalla central de 15 pulgadas es la gran protagonista del interior del nuevo Explorer eléctrico

Y es que el espacio aprovechable es otro de los puntos fuertes de este completamente nuevo Explorer. Bajo el reposabrazos central se dispone también de un espacio de almacenamiento de 17 litros. Este elemento llega para ocupar el hueco que dejan los tradicionales mandos de la transmisión. Este hueco, que por algo se denomina MegaConsola, es lo suficientemente grande para albergar un ordenador portátil de 15 pulgadas, o hasta tres botelles de 1,5 litros y otra de un litro. Además, se han aprovechado algunos elementos polivalentes como, por ejemplo, el separador de este compartimento, que en invierno es un práctico rascador de hielo.

Aunque gran parte de los sistemas del vehículo se gestionan a través de esta gran pantalla de 15 pulgadas, en Ford han comprendido que son necesarios algunos mandos físicos para hacer más sencillo su manejo mientras se está conduciendo. En el nuevo Explorer se va a encontrar un panel táctil con el que poder manejar funciones como el volumen del sistema de audio.

Este Explorer supone un nuevo comienzo para Ford en lo que a movilidad eléctrica se refiere, pero también marca el futuro del diseño de sus próximos modelos. Y entre los elementos que, con seguridad, veremos en los próximos lanzamientos de la marca figuran un altavoz tipo barra de sonido o una pantalla digital flotante de cinco pulgadas, que será de serie en sus dos versiones, con la que el conductor va a estar siempre al corriente de cómo está siendo su conducción o el nivel de carga de las baterías, entre otros parámetros.

Tanto la variante normal como la Premium contarán con asientos calefactados en su dotación de serie, añadiendo masaje lumbar a la butaca del conductor. El Explorer también adelanta novedades encaminadas a la conducción autónoma. Dispone de 12 sensores, cinco cámaras y tres radares que logran monitorizar los 360 grados del vehículo. Además de poder interactuar con el conductor mediante mensajes acústicos, táctiles y visuales, este es el primer modelo de Ford en Europa que dispone de un mejorado sistema de Centrado de Carril capaz de ejecutar cambios de carril de manera automática.

Bajo el reposabrazos central se dispone de un espacio de almacenamiento de 17 litros, que recibe la denominación de MegaConsola

A falta de conocer su oferta mecánica

Lo que Ford no ha comunicado todavía es cómo va a quedar conformada la oferta mecánica de su primer turismo concebido como eléctrico desde cero. La marca sólo ha avanzado que habrá versiones de propulsión trasera y de tracción total, que dispondrán de un sistema de carga que podrá pasar del 10% al 80% de la capacidad en unos 20 minutos en un puesto de carga rápida.

Pero aunque no hay confirmación oficial, todo hace indicar que la gama podría arrancar con una variante de propulsión posterior de 170 CV. Habría otra opción de tracción a este eje con cerca de 290 CV, mientras que el tope de gama sería una variante de tracción total y cerca de 340 CV. En principio, todas ellas estarían capacitadas para alcanzar los 500 kilómetros de autonomía y se beneficiarán de una red de carga que da acceso a más de 400.000 cargadores en toda Europa en la actualidad, con la previsión de alcanzar el medio millón a finales de 2024.

Todo al eléctrico

Ford ha hecho una fuerte apuesta por el vehículo eléctrico. Invertirá 50.000 millones de dólares a nivel mundial hasta 2026 para conseguir un objetivo muy ambicioso, el de superar los dos millones de unidades de cero emisiones a finales de ese año, correspondiendo 600.000 al final del actual ejercicio. La marca espera que en 2030 los eléctricos supongan más de la mitad de su producción global y espera alcanzar la neutralidad de carbono a nivel global, como muy tarde, en 2050.

El Centro de Electrificación de Ford en Colonia ha recibido una inversión de 2.000 millones de dólares para incorporar solucines de eficiencia energética que supongan un ahorro de más de 2.000 toneladas de CO2 y más de 2.600 MWh de energía eléctrica al año. Está previsto que tras el Explorer llegue un segundo modelo, también 100% eléctrico, que iniciaría su producción a medidados de 2024, consiguiendo que esta nueva planta alcance un volumen de 200.000 unidades al año.

Artículos reclacionados

spot_img
spot_img

Últimos artículos