19.6 C
Madrid
lunes, mayo 20, 2024

La web de flotas, renting y VO de la revista Renting Automoción

spot_img

Mazda CX-80: SUV a lo grande para rivalizar con los premium europeos

spot_img

A la finalización del verano Mazda comenzará en nuestro país la comercialización de su nuevo buque insignia, el CX-80. Se trata de un SUV de grandes dimensiones y con aforo de hasta siete asientos, que llega al mercado europeo con la intención de plantar cara, principalmente, a los fabricantes del Viejo Continente con presencia en este segmento, como serían Audi, BMW, Mercedes-Benz o Volvo. Para conseguir hacer frente a estos gigantes premium del automóvil, Mazda no ha escatimado esfuerzos y ofrece un producto muy atractivo.

En líneas generales, este nuevo CX-80 comparte plataforma, motores, tecnología y diferentes apartados mecánicos con el CX-60. La principal diferencia entre estos dos modelos es la longitud de la carrocería, que en el caso del CX-80 se va hasta los 4,99 metros, mientras que la distancia entre ejes es de 3,12 metros, cotas que se estiran en ambos casos 25 centímetros con respecto a las del CX-60. Por su parte, la altura y la anchura son similares en ambos. Su mayor longitud le otorga un interior más amplio y espacioso y que brinda la posibilidad de poder disponer de un aforo de hasta siete pasajeros distribuidos en tres filas de asientos.

Diseño elegante y minimalista

Se puede decir que el diseño del Mazda CX-80, el segundo modelo de esta firma que llega a Europa con la plataforma más grande de este grupo automovilístico, es la última versión del lenguaje de estilo KODO, que está presente y personaliza a todos los modelos de la marca de Hiroshima y que se distingue por mostrar unas líneas muy limpias y una estética minimalista. También lleva el sello “Crafted in Japan”, que se refiere al trabajo artesanal japonés que representa la búsqueda de la perfección.

El frontal, presidido por una rejilla de un gran tamaño (recuerda a la del CX-60), le da un aspecto muy robusto al coche, mientras que el diseño en forma de “L” y alargado de los faros lo identifican con otros modelos de la firma nipona. Visto de lateral, el capó muy largo acentúa su aspecto tan poderoso y el detalle de las ventanillas, enmarcadas por unas molduras cromadas, le dan un toque de exclusividad. Unas molduras que son más gruesas en el pilar D para resaltar la presencia de la tercera fila de asientos. A todo esto hay que sumar unas llamativas llantas de 20 pulgadas.

En la zaga se ha eliminado la guarnición del tubo de escape para reforzar la sensación de anchura de este SUV. Haciendo juego con los faros, los grupos ópticos tienen también forma de L. En total, son nueve los colores de la carrocería, y es que a los ya presentes en el CX-60 se suman dos nuevos: el Artisan Red y el Melting Copper.

Para seis o siete pasajeros

En el interior el diseño KODO se hace aún más palpable y se elimina todo lo innecesario. La calidad percibida es muy buena y se pueden apreciar unos materiales de primera, muy agradables a la vista y al tacto. Pero sin duda, lo más importante es el espacio reservado para los pasajeros, y en este aspecto hay que decir que es realmente amplio y voluminoso. Esos 25 centímetros extra de longitud con respecto al CX-60 hacen posible que se pueda disponer de tres filas de asientos y su aforo pueda ser de seis o de siete pasajeros.

En el caso de optar por la primera de estas dos posibilidades, la configuración de los asientos es 2+2+2 y en la segunda fila hay un espacio entre las dos butacas que permite un acceso más cómodo a las de la tercera fila. En el caso de elegir este coche con siete plazas, la central cuenta con la configuración clásica en este caso de tres asientos. En ambos casos la segunda fila se puede desplazar longitudinalmente hacia adelante 12 centímetros y se puede ajustar la inclinación del respaldo. En lo que atañe a la tercera fila, está ideada para que se puedan acomodar con holgura dos pasajeros con una altura de hasta 1,70 metros.

Debido a la sensacional modularidad del interior de este SUV, la capacidad del maletero cambia notablemente en función de la configuración de sus asientos. Si se utilizan las tres líneas el volumen de carga es de 258 litros, incluyendo el compartimento que hay bajo el plano de carga. Si se prescinde de esa última fila y la abatimos, su capacidad aumenta hasta 687 litros, y en el caso de abatir la segunda y tercera fila ese registro crece hasta 1.221 litros, elevándose hasta 1.971 litros si cargamos el coche hasta el techo. Opcionalmente, se le puede equipar con un portón eléctrico manos libres.

Tecnología muy vanguardista

Tal como ya mostró Mazda en el CX-60, el nivel tecnológico de sus modelos más actuales es muy alto, algo que se vuelve a poner de manifiesto en el nuevo CX-80, modelo que hereda la tecnología aplicada en su hermano pequeño y en algunos aspectos la mejora. Desde el puesto de conducción se dispone de mucha información a través del cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas, de un head-up-display de un gran tamaño, de serie en toda la gama, que proyecta la información más esencial en el parabrisas, y de la pantalla del sistema multimedia en el centro del salpicadero, también de 12,3 pulgadas.

La pantalla central que integra el sistema multimedia y de infoentretenimiento está dotada con la versión más actual de Mazda Connect, que brinda una elevada velocidad de uso, así como de calidad de imagen y sonido. Es compatible de serie de manera inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto e incluye nuevas funciones en este modelo. Por ejemplo, el asistente por voz Alexa o un sistema de navegación que en la marca denominan híbrida y que combina los datos guardados en la tarjeta de memoria con los que puede recibir online a través de la aplicación MyMazda, a la que hay que estar suscritos. El sistema multimedia se completa con puertos USB en las tres filas de asientos y con un sistema de carga inalámbrica para el smartphone de 15 W. Además de incluir una toma de corriente de 150 W en el maletero, muy útil para recargar con el coche en marcha diferentes dispositivos móviles.

En el apartado reservado a la tecnología también hay que incluir los múltiples y avanzados sistemas de seguridad y de ayuda a la conducción, algunos de ellos novedad en Mazda. Este es el caso del asistente de tráfico y crucero (CTS) con la nueva función Unresponsive Drive Support, que mejora la distancia de seguridad con respecto al coche que nos precede; la frenada de emergencia (SBS) con una nueva función de mitigación de colisiones frontales; o el Emergency Lane Keeping (ELK) con un nuevo asistente de evasión de tráfico en sentido contrario. A estos nuevos asistentes de seguridad hay que sumar los que se integran en el i-Activsense ya conocidos en otros modelos de Mazda.

Reducida gama de motores

Mazda le pone muy fácil la elección a sus clientes de la versión más idónea del CX-80. Este nuevo y exclusivo SUV está disponible solamente con dos opciones mecánicas, un diésel con un sistema de hibridación ligero (MHEV) de 48 V, y por lo tanto con etiqueta ECO, o con un sistema de propulsión híbrido enchufable (PHEV) que se beneficia de la etiqueta 0 emisiones. Ambos motores están asociados a la tracción total Mazda i-Activ AWD y a una caja de cambios automática de ocho velocidades.

En el caso del motor de gasoil, se trata del conocido propulsor e-Skyactiv D con un bloque de seis cilindros en línea de 3.3 litros de cilindrada y una potencia de 254 CV, que además de brindar unas prestaciones muy notables destaca por encima de todo por conformarse con un gasto muy contenido de combustible. Su consumo medio es de 5,7-5,8 l/100 km.

El sistema de propulsión híbrido enchufable combina el funcionamiento de un motor de gasolina de cuatro cilindros Skyactiv-G de 2.5 litros de 191 CV con un electromotor de 172 CV (129 kW) y un par de 270 Nm, sumando una potencia total combinada de 327 CV y un par de 500 Nm. La parte eléctrica de este sistema de hibridación se completa con una batería de iones de litio con una capacidad de 17,8 kWh y 355 V que permite un rango de uso en modo eléctrico de 60 km. Con la batería cargada el gasto de gasolina homologado es de 1,6 l/100 km y sus emisiones de CO2 son de 36 g/km.

El sistema MHEV del Mazda CX-80 cuenta con un Modo Carga que permite mantener la carga de la batería establecida por el conductor para poder utilizarla cuando más se necesite. Cuando ese estado de carga recae por debajo del nivel preajustado se enciende el motor de combustión para recuperar esa pérdida de carga. El uso Modo Carga no afecta a la conducción del coche y se puede elegir cualquier modo de conducción, menos el EV que es el que permite que el coche funcione en modo eléctrico. Además, este sistema de propulsión añade un punto de conexión de 1.500 W en el maletero que permite poder enchufar diferentes aparatos eléctricos.

Artículos reclacionados

spot_img
spot_img

Últimos artículos