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miércoles, febrero 28, 2024

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Los coches de empresa de hoy, “fabricantes” de los clientes del renting a particulares del mañana

Quienes hoy conducen un coche de empresa, el día de mañana serán, a título particular, futuros usuarios de servicios de renting o de suscripción cuando se jubilen y dejen de hacer uso del vehículo que la empresa ha puesto a su disposición. Hasta 600.000 conductores actuales de coches de renting podrían pasar a ser usuarios particulares de estos servicios una vez abandonen sus actividades profesionales.

Mantener la movilidad

Cuando un usuario de vehículos de empresa abandona la compañía o se jubila, uno de los primeros efectos de los que se resiente es de la pérdida de su herramienta de movilidad: su coche de empresa. Para muchos, la solución pasa por la adquisición de un nuevo vehículo en propiedad, pero para la gran mayoría y, en especial, para quienes han pasado años conduciendo y disfrutando de la movilidad y los servicios que ofrece un coche en renting, la solución pasa por convertirse en un nuevo cliente privado de la cada vez más popular fórmula de financiación.

Según informa el portal especialista en renting de Sumauto, Rentingcoches.com, a partir de datos de la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER), en un plazo de diez años y a medida que se vayan jubilando los trabajadores que actualmente disfrutan de un coche de empresa, el renting a particulares en España podría absorber hasta 600.000 nuevos usuarios procedentes todos ellos de flotas corporativas de las empresas.

300.000 posibles clientes en diez años

En concreto, la información apunta que «es viable que, al menos, un 50% de ellos —unos 300.000— pasen a engrosar el listado de clientes particulares de los operadores de renting». Actualmente, más de la mitad de los clientes del sector del renting en España ya son clientes particulares, es decir: personas físicas y autónomos, los llamados «clientes DNI» del renting, cuando hasta hace muy poco tiempo las empresas y organismos —los «clientes CIF»— eran mayoritarios en el sector.

Esto quiere decir que el propio producto del alquiler de coche con servicios incluidos estaría oficiando en la práctica a modo de cantera o de fábrica en la que ir preparando o «cocinando» a un importante colectivo de futuros clientes a título personal de este cada vez más apreciado sistema de financiación de la movilidad. Un colectivo que, cuando se integre, será mayoritariamente senior, lo que está provocando que muchas operadoras y brokers de servicios de renting en nuestro mercado comiencen a orientarse y a desarrollar productos específicos dirigidos para el citado futuro grupo de clientes.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, el 20% de la población española ya pertenecería a ese colectivo de personas susceptibles de convertirse en futuros usuarios de servicios de renting a particulares. Una cifra más que indicativa del porqué del exponencial interés que viene creciendo en las operadoras del sector la actividad relativa a los clientes de mayor edad.

El porcentaje mencionado es meramente indicativo, pues «se incrementará al 26% para el año 2037, según las previsiones avanzadas por el Instituto Nacional de Estadística. Un crecimiento que se debe en buena medida a la cada vez más próxima edad de jubilación de la denominada generación del baby-boom (españoles nacidos entre los años 1957 y 1977), que en breve va a provocar que hasta cuatro millones de conductores superen los 65 años de edad.

Y pese a las cada vez mayores restricciones y recomendaciones que las personas de edad avanzada reciben respecto a sus capacidades para poder conducir, lo cierto es que, al menos de momento, no existe normativa alguna que realmente prohíba la práctica de la conducción de un vehículo a partir de una determinada edad. Todo dependerá siempre de las capacidades físicas, psíquicas y psicomotrices de quienes deciden ponerse al volante de un coche.

Por otra parte, las nuevas fórmulas de renting que llegan al mercado favorecen a los conductores senior. Así, servicios como los que ofrecen los contratos de renting flexible o los de los vehículos de suscripción más que poner límites lo que hacen es ofrecer soluciones económicas y sin penalizaciones a las posibles cancelaciones anticipadas de contratos que pudieran llegar a tener las personas de mayor edad. Los fallecimientos o incapacidades que van surgiendo a medida que entramos en fases de edad avanzada generan importantes limitaciones que pueden llegar a provocar la cancelación de un contrato. En este sentido, la ausencia de penalizaciones que este tipo de servicios ofrece puede resultar de gran importancia una vez que se entra en la jubilación.

Por otra parte, el renting aporta una mayor seguridad a los usuarios, lo que también favorece su uso por conductores de edad más avanzada. Según datos de la DGT sobre siniestralidad en carretera, los vehículos de 10 años tienen el doble de probabilidades de sufrir un accidente que vehículos nuevos, más jóvenes y actualizados, que utilizan los servicios de renting y movilidad.

La «silver economy», objetivo del sector

«La denominada ‘silver economy’ es una de las claves del momento actual. Como consumidores, los senior tienen mayores inquietudes y posibilidades económicas, lo que hace que muchos sectores económicos estén invirtiendo más dinero en publicitar sus servicios a los mayores de 65 años. No obstante, tenemos mucho que aprender aún de cara a saber dirigirnos a este tipo de consumidor y no tender a homogeneizar un colectivo que en realidad es muy heterogéneo, pues no es lo mismo personas de 65 años, que de 70, 80 o 90″, comenta Iñigo Breña, responsable de RentingCoches.com.

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