19.5 C
Madrid
viernes, abril 19, 2024

La web de flotas, renting y VO de la revista Renting Automoción

spot_img

La OCU solicita indemnizaciones para los afectados por el sistema AdBlue de los modelos de PSA (Stellantis)

spot_img

Sustituir sin costes adicionales de ningún tipo o, en aquellos casos en los que ya se hubiera efectuado la reparación, reembolsar el importe de los gastos ocasionados a los afectados. De cualquiera de las dos maneras, la organización de Consumidores y Usuarios (OCU) exige que los afectados por el mal funcionamiento de los dispositivos AdBlue instalados por el Grupo PSA (Stellantis) en sus vehículos sean indemnizados por el fabricante.

Los propietarios de vehículos de las marcas del Grupo PSA, fundamentalmente de Citroën y Peugeot, se vieron forzados a tener que cambiar el depósito de combustible debido a «defectos de fábrica» que impedían a los coches su correcto funcionamiento. Según la OCU, esta irregularidad, que impedía arrancar mientras no se solucionara el problema detectado en el sistema del AdBlue de distintos modelos del grupo, forzó a que muchos propietarios tuvieran que asumir de su bolsillo los costes de reparación y sustitución de los depósitos de combustible, cuyo precio oscilaba entre los 800 y los 1.200 euros.

En una denuncia presentada ante la Dirección General de Consumo de la Comunidad de Madrid, la OCU alerta a las autoridades —tanto españolas como europeas— de la red de Cooperación para la Protección del Consumidor (CPC) de la posible «ocultación de información» que el Grupo PSA (Stellantis) habría cometido de cara a los compradores de sus vehículos al no haber alertado del problema y omitido de facto las posibles soluciones del mismo llamando a revisión/reparación a las unidades afectadas, tal y como se suele hacer en otros muchos casos.

Según esta organización, el problema en el sistema AdBlue de los modelos de PSA existe y se ha conseguido identificar gracias a que se trata de «una problemática común» que se ha podido detectar a través de «las denuncias efectuadas por los consumidores». El problema se venía dando en distintos modelos de las marcas Citroën y Peugeot de 2015 a 2018.

Según las denuncias efectuadas por los clientes, en el caso concreto de los modelos Peugeot afectados, el fabricante no se hacía cargo del pago ni de la pieza ni de la mano de obra necesaria para la reparación de la pieza defectuosa cuando el vehículo tiene menos de cinco años o de 150.000 km. Costes que en algunos casos llegaban a superar los 1.250 euros.

Imposible arrancar el coche

Cuando el problema daba síntomas de avería, llegaba a provocar que los vehículos se detuvieran y que resultase del todo imposible arrancarlos debido al exceso de gases contaminantes que se producía. Algunos talleres procedían entonces a resetear o incluso a puentear los sistemas electrónicos que impedían el arranque de los coches, lo que provocaba que al funcionar estos de nuevo lo hicieran contaminando mucho más de lo prometido dada la mayor emisión de gases, en especial de NOx, que se producía debido al mal funcionamiento del sistema.

El problema surgía por un defecto de diseño que hacía que la bomba no fuera capaz de gestionar adecuadamente el aire existente en el interior del depósito, lo que terminaba por crear un vacío que generaba un exceso de presión que podía llegar a deformar e incluso romper el depósito. Por lo general, este síntoma se venía dando en coches nuevos o relativamente jóvenes, con apenas dos o tres años de uso y unos 40.000 a 50.000 km.

En principio, este problema no implicaba riesgos ni para el vehículo ni para sus ocupantes. Tampoco lo provocaba el hecho de que, al no rellenarse el depósito o quedar este vacío o bien cuando se producía la avería, el coche diera fallos. Sin embargo, sí que daban pie a numerosos inconvenientes para los propietarios y, en especial, para los usuarios habituales de los mismos. Fallos que obligaban, sí o sí, a tener que acudir al taller para reparar y solventar las dificultades, dado que entre ellas incluso llegaba a producirse el bloqueo del sistema de arranque del vehículo. Y esto, ¿por qué sucedía? Pues básicamente, porque al detectar el vehículo un fallo de funcionamiento en el depósito AdBlue se producía un considerable aumento de las emisiones sobre los niveles homologados, lo que podría llegar a suponer importantes problemas legales para el fabricante y económicos para los usuarios.

Los fabricantes renunciaron a asumir los costes de reparación

La denuncia de la OCU también venía dada por el hecho de que la renuncia de los fabricantes a hacerse cargo de los costes de reparación de este defecto de fabricación obligaba a que fueran los propietarios y/o usuarios habituales de los vehículos quienes asumieran dichos costes, ya fuera de forma total (lo que suponía pagos cercanos a los 1.300 euros) o bien de manera parcial (abonar la mano de obra de la operación de taller), lo que significaba pagos de en torno a los 300 euros.

Otra de las consecuencias que puede provocar el mal funcionamiento de la mencionada bomba del depósito del AdBlue es que se originen distintas malformaciones en el depósito por la presión ejercida por el vacío que se genera en su interior. Esas malformaciones pueden incluso llegar a producir fisuras en el material plástico que lo compone, lo que facilitaría pérdidas del líquido que haría que la urea llegara a empapar la unidad electrónica que gestiona todo el sistema de inyección del Adblue, provocando averías aún mayores y más costosas de reparar.

Quienes tengan en su flota vehículos de las marcas del Grupo PSA (Citroën y Peugeot, principalmente) afectados por este problema deberían contactar con la OCU en caso de que los fabricantes no atendieran de manera gratuita la reparación.

Artículos reclacionados

spot_img
spot_img

Últimos artículos