23 C
Madrid
miércoles, junio 12, 2024

La web de flotas, renting y VO de la revista Renting Automoción

spot_img

Guerra comercial con las marcas chinas, tan cruenta como inútil: al final, todas colaboran y pagan los de siempre

spot_img

El CEO del Grupo Stellantis, Carlos Tavares, ha manifestado en reiteradas ocasiones sus quejas y las de su grupo automovilístico acerca del tratamiento que en el mercado de la Unión Europea se les ha venido dando a las marcas chinas. Comentarios que le han llevado a pedir en numerosas ocasiones el poder competir en igualdad de condiciones. Las marcas chinas apenas pagan un 10% del valor del vehículo en aranceles en la UE, mientras que las europeas deben afrontar el pago de un 25% por los suyos en China.

Tavares se queja de que Europa ha estado poniendo “una alfombra roja a los fabricantes chinos” de automóviles para el despliegue de su industria y productos en nuestro mercado, cosa que recíprocamente no han disfrutado las marcas europeas en el mercado del gigante asiático. Esta falta de reciprocidad ha sido la principal protagonista del discurso del dirigente de Stellantis durante estos últimos años al hablar de China y de la llegada de fabricantes de automóviles de este país al mercado europeo.

Del «proteccionismo» Trump a la «estrategia» Biden

En 2019, el entonces presidente norteamericano, Donald Trump, impulsó lo que se comentó eran  “medidas proteccionistas” del mercado en los Estados Unidos, cuando su Gobierno aprobó una subida del 10% al 25% en los aranceles a las importaciones chinas, factor que enturbió las negociaciones comerciales que mantenían ambos países en su guerra comercial.

Hoy, aquellas criticadas medidas proteccionistas de Trump se han quedado cortas tras la reciente decisión de la administración Biden de subir los aranceles al 100% a los coches asiáticos, medida que, rápidamente, el Gobierno chino ha manifestado que contraprogramará con distintas represalias comerciales aún por definir.

En EE.UU. los coches eléctricos chinos ya pagaban una tasa del 25% de su valor al ser importados al país. Con esta nueva tasa a pagar sobre el 100% del valor del coche, los turismos con valores de 30.000 dólares pasan a costar 60.000 debido a los 30.000 dólares adicionales que han de pagar en concepto de aranceles de importación.

Incremento adicional de aranceles en las baterías

El efecto del incremento de los aranceles es incluso superior, pues también las baterías de iones de litio (de las cuales China es el primer país productor a escala global) al igual que todos sus componentes pasan a tener que pagar una tasa del 25% frente a la que actualmente pagaban del 7,5%. Una decisión en cierto modo crítica, dado que los fabricantes de vehículos norteamericanos precisan de ellas para incorporarlas en sus vehículos, al menos hasta que las nuevas gigafactorías estadounidenses de baterías actualmente en construcción comiencen a producir.

Y las subidas de tasas a los productos chinos también repercuten a otros productos, como pueden ser los semiconductores, aceros, aluminio, etcétera, de los cuales la industria del automóvil norteamericana también se nutre para producir sus propios automóviles.

18.000 millones de dólares de impacto económico

Se calcula que el incremento de aranceles de Biden tendrá un impacto económico de aproximadamente 18.000 millones de dólares. Eso sí, en su caso, tal y como justifica la actual administración norteamericana, no se trata de “medidas proteccionistas” como las que quiso imponer la administración Trump en su día, sino de “actividades industriales estratégicas para el futuro de la economía de los EE.UU. Curioso cuanto menos ¿no?

La decisión de Biden no es sólo importante porque grave a las marcas chinas en sus importaciones de vehículos a los EE.UU., también lo es por lo que significa para las marcas europeas que producen algunos de sus modelos en China, los cuales posteriormente exportan igualmente al mercado norteamericano.

Quienes dicen que estamos en medio de la tercera guerra mundial no se equivocan. Es un conflicto en toda regla que, además, lleva varios años disputándose a espaldas de los ciudadanos, que somos, como siempre sucede, los que pagamos las facturas que nos endosan nuestros dirigentes (los de uno y otro lado) por su incapacidad de llegar a acuerdos satisfactorios para ambas partes.

Stellantis comercializará Leapmotor a escala global

Eso sí, en esta tesitura, los empresarios siguen a lo suyo, es decir, buscando las maneras de hacer progresar sus respectivos negocios contra viento y marea para ganar el futuro. Así, las quejas de Tavares parecen olvidarse cuando, por ejemplo, en octubre de 2023 el propio directivo anunció unas inversiones de 1.500 millones de euros por parte del Grupo Stellantis para adquirir aproximadamente el 21 % del capital de la empresa china Leapmotor, una de las tres grandes fabricantes de vehículos eléctricos del país oriental.

Aquel acuerdo esbozaba la formación de Leapmotor International, empresa que cuenta en exclusiva con los derechos de la marca para la exportación y venta de sus productos fuera del mercado chino, así como también con los de producción y fabricación de los mismos más allá de las fronteras del gigante asiático.

Llegará en Septiembre con dos modelos: TO3 y C10

Leapmotor quiere ahora impulsar sus ventas en otras regiones del mundo y para ello se va a apoyar precisamente en el Grupo Stellantis, iniciando la comercialización de sus vehículos a partir del próximo mes de septiembre en nueve mercados de la Unión Europea (España entre ellos), a los que seguirán los de otras regiones clave en crecimiento actualmente en el mundo.

Leapmotor iniciará su aventura europea en septiembre con el lanzamiento de los modelos T03 y C10, para ir introduciendo nuevos modelos en su gama durante los próximos tres años. El primero, el T03 será un pequeño modelo inteligente completamente eléctrico para el segmento A que ofrecerá 265 km de autonomía y dispondrá de un espacio interior similar al que ofrecen los modelos del segmento B como principal argumento de venta.

El otro modelo, el C10 será un segmento D de carácter familiar ampliamente dotado tecnologícamente. Lapmotor “amenaza” con dotarle de la “mejor experiencia de conducción y manejo premium del segmento” como principal argumento comercial, además de con 420 km de autonomía y una seguridad 5 estrelllas EuroNCAP.

4 modelos más antes de 2028

Para el año 2025, la nueva marca que comercializará Stellantis introducirá un nuevo modelo SUV compacto en el segmento C, al que seguirá en 2026 un nuevo Hatchback también en el mismo segmento. Finalmente esta gama inicial se completará en 2027 con el lanzamiento de dos nuevos modelos en el segmento B, en carrocerías hatchback y SUV.

Tavares ahora dice que “la creación de Leapmotor International es un gran paso adelante para abordar el urgente problema del calentamiento global con modelos BEV de última generación que competirán con las marcas chinas existentes en mercados clave de todo el mundo”. Para el CEO del Grupo Stellantis, su acuerdo con Leapmotor permite que “gracias a nuestra presencia actual a escala global, pronto podremos ofrecer a nuestros clientes vehículos eléctricos a precios competitivos y centrados en la tecnología que superarán sus expectativas”.

Complementar la oferta del Grupo Stellantis

Es decir, la oferta de Leapmotor va a “complementar la actual tecnología y la cartera de marcas emblemáticas del Grupo Stellantis” y va a permitir al mismo “aportar soluciones de movilidad más accesibles a los clientes de todo el mundo”. Para ello, Leapmotor “aprovechando los canales de distribución de Stellantis” dará comienzo al lanzamiento de sus productos en el mercado europeo.

El plan de lanzamiento dará comienzo en Europa, concretamente en los mercados de Francia, Italia, Alemania, Países Bajos, España, Portugal, Bélgica, Grecia y Rumanía, a partir de este próximo mes de septiembre, con el apoyo de country managers específicos en cada uno de ellos y 200 puntos de venta antes de finalizar el año, incluyendo entre ellos las ubicaciones de Stellantis & You, cuyo número se incrementará hasta alcanzar las 500 para el año 2026.

El consumidor, el sufrido pagano habitual

Así las cosas, el auténtico pagano de esta situación es el consumidor, pues el resultado de esta desatada y cruenta guerra que se está llevando a cabo en el contexto internacional  por la falta de acuerdos claros y consistentes entre los diferentes países a lo único que conduce es a obligarnos a todos a tener que pagar mucho más caros productos que podrían costar menos de la mitad de su precio en el mercado nacional, o cuanto menos claramente inferiores a los que actualmente tenemos que afrontar.

En España, el Estado recauda más de 40.000 millones de euros cada año procedentes del sector del automóvil a través de la aplicación del IVA (21%), del IEDMT (de hasta el 14,75% en función de las emisiones del vehículo) y de otros muchos como son los que se aplican a los hidrocarburos, a la energía eléctrica, a las transmisiones patrimoniales, al de circulación (IVTM)  o al de emisiones que algunas CC.AA. también cobran, amén de las tasas aplicadas sobre seguros, reparaciones y otro tipo de aplicaciones fiscales. Son cifras del año 2022, cuando el sector facturó un total aproximado de 70.000 millones de euros.

Eso sí, luego no hay dinero para invertir los 1.800 millones de euros que se precisan al año para el correcto mantenimiento de las carreteras convencionales, donde se produce el mayor número de accidentes y víctimas mortales en nuestro país.

Artículos reclacionados

spot_img

Últimos artículos