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Fundación Mapfre: invertir 1.800 millones en carreteras evitaría 300 muertos y 800 heridos graves al año en España

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Hasta 300 vidas al año y más de 800 heridos graves en siniestros de tráfico podrían evitarse en las carreteras españolas si el Estado invirtiera 1.800 millones de euros en mejorar la situación en la que se encuentran las principales vías convencionales y más comunes de nuestra red.

“Se trata de una inversión que puede parecer elevada, pero que lleva asociado un retorno socioeconómico incuestionable en un plazo de tiempo muy corto, entre 2 y 4 años. La prevención es la inversión más rentable, pero reducir al máximo el número de víctimas mortales y graves a coste cero no es realista. No invertir, o invertir poco, supone miles de tragedias al año”.

Con estas palabras, el director de Prevención y Seguridad Vial de la Fundación Mapfre, Jesús Monclús, subrayaba la urgente necesidad que las carreteras españolas tienen en materia de inversiones que aseguren su mantenimiento en condiciones óptimas para la circulación de vehículos durante la presentación del informe “Cómo salvar 300 vidas al año en España. La contribución de las carreteras convencionales a la mejora de la seguridad vial con medidas de bajo coste”, elaborado por la fundación en colaboración con la Asociación Española de la Carretera (AEC).

Objetivo: Identificar y cuantificar soluciones más efectivas

El informe cuantifica la inversión necesaria, identifica las soluciones más efectivas y analiza los principales retos que actualmente se precisa afrontar para permitir mejorar este tipo de vías. El informe de la Fundación Mapfre se ha dado a conocer con motivo de la celebración en Madrid del encuentro internacional “Salvando vidas en las carreteras rurales”, que ha inaugurado el director general de Tráfico, Pere Navarro, junto con el director general de Carreteras del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, Juan Pedro Fernández, y el presidente del Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC), Walter Eichendorf, y la presencia de la Toyota & Lexus Corporate & Hydrogen Senior Manager de Toyota España, Sandra García.

Según demuestra el informe, aunque las carreteras de alta capacidad (autopistas y autovías) son las que mayores volúmenes de tráfico soportan (más del 65% del total), en la actualidad tres de cada cuatro fallecidos en siniestros viales (70%) se producen fuera de las ciudades y alrededor del 50% en vías convencionales de un único carril por cada sentido de la circulación. Un tipo de vía que representa al 89% de la red viaria española.

“Estas cifras constatan la necesidad inmediata de invertir en este tipo de carreteras y contribuir así a reducir las inaceptables cifras de siniestralidad existentes y alcanzar el objetivo de cero víctimas mortales y graves al que Europa se ha comprometido para 2050”, ha indicado el director de Prevención y Seguridad Vial de Fundación Mapfre, Jesús Monclús.

El informe más detallado, cuantificado y concreto

Según ha destacado Monclús, este informe esel más detallado, cuantificado y concreto que se ha elaborado en España en los últimos tiempos”, y supone “sólo el principio de un camino que hay que recorrer lo antes posible, ya que la resignación frente al estancamiento actual en la reducción de fallecidos en las carreteras españolas no puede ser una opción”.

El informe detalla distintas medidas más efectivas —todas ellas de bajo coste— que las que actualmente se vienen aplicando, así como el número de siniestros graves y mortales que se podrían evitar en nuestras carreteras si se llevaran a cabo, en los puntos adecuados de nuestra red de carreteras, tanto en los diferentes tipos de vías convencionales como en la redes principal, intermedia y local.

El estudio destaca que las salidas de vía por la derecha y por la izquierda, así como los choques frontales y fronto-laterales, junto con los atropellos a peatones son los siniestros más frecuentes en este tipo de vías y representan el 69% de los incidentes con víctimas, el 89% de los siniestros con algún fallecido y el 81% en los que se producen heridos hospitalizados.

Soluciones efectivas y cuantificadas

Para evitar las salidas de la vía por el lado derecho de la calzada, el informe propone la instalación de barreras de seguridad que permitan reforzar la seguridad de los usuarios más vulnerables, como por ejemplo los motoristas. Su presencia permitiría reducir en hasta un 47% las lesiones que se producen en carretera por accidentes de este tipo.

También destaca la necesaria instalación de guías sonoras longitudinales, con las que se podrían reducir hasta el 21% de las lesiones que se producen por su ausencia en las carreteras, o la de captafaros reflectantes, los denominados ojos de gato, que tanto y tan decisivamente contribuyen en las carreteras donde están instalados a mejorar la visibilidad de los conductores y a reducir la siniestralidad. Su presencia permitiría reducir en un 37% la accidentalidad en dichas vías.

Igualmente, el informe propone el uso de los nuevos pavimentos antideslizantes tanto en curvas como en intersecciones, medida que reduciría la siniestralidad de este tipo en un 35%; instalar un mayor número de líneas sonoras de borde, que ayudarían a reducir un 21% los accidentes que su ausencia favorece; o el dotar con un número de balizas y señalización horizontal “cebreada” los arcenes de las carreteras, lo que evitaría un 13% de los accidentes que su ausencia favorece.

Especial atención a los atropellos de peatones

El estudio elaborado por la Fundación Mapfre y la Asociación Española de la Carretera dedica también especial atención a los siniestros que se producen y provocan el atropello de peatones. Sus conclusiones son que estos también podrían y deberían reducirse.

En su opinión, podrían hacerlo en hasta un 60% con respecto a su actual número mediante la adopción de nuevas medidas de bajo coste como la iluminación de los tramos de carretera más próximos a las vías urbanas, la incorporación de sendas peatonales, arcenes y espacios compartidos para el uso de los viandantes junto a las calzadas, medidas que permitirían reducir en un 75% y un 70%, respectivamente, los accidentes que actualmente se producen por la ausencia de su aplicación.

El informe también dedica especial atención a los posibles sistemas que permitan reducir la accidentalidad en aquellas vías con ciclistas. Para ello propone seguir reforzando la señalización que advierta de su presencia, establecer rutas ciclistas más seguras en carretera, especialmente en tramos de alta circulación de aficionados a las dos ruedas, así como el uso de pinturas antideslizantes sobre el asfalto para evitar los trágicos accidentes que se producen por los deslizamientos que las pinturas plásticas provocan.

Respetar límites de velocidad evitaría el 20% de las víctimas mortales

Como no puede ser de otra manera, los autores del informe también animan a los conductores españoles a cumplir rigurosamente con las normativas de Tráfico, en especial con los límites de velocidad, lo que reduciría un 20% el número de víctimas mortales y sería la mejor forma de contribuir a reducir la siniestralidad. Igualmente, les recuerdan que el uso del cinturón habría evitado en estas recientes vacaciones de Semana Santa al menos el 10% de las víctimas mortales que se han producido.

“El debate sobre los límites de velocidad en las carreteras convencionales más estrechas está permanentemente abierto y el Consejo de Seguridad Vial alemán (DVR), por ejemplo, acaba de proponer un nuevo límite de 80 km/h en dichas vías estrechas”, ha apuntado Jesús Monclús, quien ha hecho hincapié en la importancia de “revisar a la baja los límites de velocidad en las vías convencionales más estrechas y mejorar el cumplimiento de los límites existentes”.

Vías convencionales, las más problemáticas

En el encuentro que se ha celebrado en Madrid, la Dirección General de Tráfico ha avanzado algunos datos provisionales a 24 horas de 2023. Según los mismos, 849 personas fallecieron en siniestros que se produjeron en vías convencionales, 21 más que en 2022, mientras que en las vías de alta capacidad, autopistas y autovías, el número de fallecidos disminuyó con respecto al resultado del anterior ejercicio. Concretamente, fueron 296 personas las que perdieron la vida en dichas vías, 24 menos que en 2022.

Según datos de la Comisión Europea, en términos generales entre los años 2019 y 2023, en España tan sólo hemos logrado reducir un 1% la tasa de víctimas mortales en siniestros de tráfico, porcentaje muy alejado del alcanzado por otros países, como Bélgica, donde en dicho periodo lograron una reducción del 22%; Dinamarca, que los redujo en un 20%; o incluso Finlandia, donde los fallecidos se redujeron en un 17%.

Desde la DGT se apunta, igualmente, a las salidas de la vía como el tipo de siniestros que mayor número de víctimas provoca en nuestras carreteras. En 2023 fueron 486 personas las que perdieron la vida en las carreteras por este tipo de siniestros, cifra que representa el 42% del total de víctimas mortales que se producen en nuestro país. También se alude a la importancia que tienen en los resultados las colisiones frontales, otro de los siniestros más comunes en nuestro país pese a que durante 2023 se redujo su incidencia. Frente a los 246 de este tipo producidos en 2022, el año pasado hubo 225 accidentes que arrojaron un 9% menos de víctimas mortales.

Los autores del estudio, Fundación Mapfre y la Asociación Española de la Carretera (AEC), creen necesario analizar en detalle las circunstancias concretas en las que se producen los siniestros en cada tipo de vía de la red de carreteras española a fin de poder proponer las soluciones más adecuadas a adoptar en cada caso y poder impulsar una investigación técnica más exhaustiva y concreta de los siniestros más graves y mortales que en ellas se producen, con especial atención a aquellos siniestros en los que se ven involucrados los usuarios más vulnerables.

El Estado debe invertir más en seguridad: 1.782 millones de euros

El Estudio concluye con una serie de estimaciones sobre la inversión que es necesario efectuar para corregir defectos, mejorar señalización y, en definitiva, reducir tanto la siniestralidad como el número de víctimas en nuestras carreteras. Según el estudio llevado a cabo se precisa realizar una inversión de 1.782 millones de euros.

Los autores del estudio han llegado a esa cifra tras analizar los distintos tipos de accidentes con víctimas que se producen en las carreteras. Según los cálculos efectuados por la DGT y la Universidad de Murcia, en 2024 el coste económico que supone una víctima mortal supera los dos millones de euros, y la hospitalización de un herido en accidente de tráfico los 354.630 euros.

Para acabar con esta lacra, el estudio indica que la red convencional principal de carreteras precisa de una inversión de 202.306.00 euros (6.526 €/km), la convencional intermedia otros 502.936.000 euros (11.975 €/km) y la convencional local 1.076.950.000 euros (14.359 €/km).

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