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martes, julio 5, 2022

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Emilio Herrera (Kia): «La suscripción suena bonita sobre el papel pero no está funcionando»

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El presidente de Kia Iberia, Emilio Herrera, ha expuesto las dificultades que están atravesando los fabricantes de automóviles con la gestión de diferentes modelos de negocio de la nueva movilidad, como la suscripción o el coche compartido, que impiden que sean rentables en el corto plazo. Pese a ello, la marca, a través de su Plan S, trabajará paulatinamente para extenderlos y convertirlos en una pata central de su oferta de valor al cliente.

En este sentido, la firma coreana presentó en enero de 2020 su Plan S de acción a medio y largo plazo para afrontar la transformación de la industria hacia la electrificación, la conectividad, el coche autónomo y los nuevos servicios de movilidad. De estas tendencias, la última pata corresponde con el tercer pilar sobre el que se sustenta la estrategia —se actualizó en febrero de 2021— y sobre el que Kia va a destinar a futuro importantes recursos con el fin de poder generalizar estos proyectos, que actualmente se están realizando a cuentagotas y con un alcance limitado, básicamente para ganar experiencia de cara a acertar en el modelo de negocio que sea más rentable y más atractivo para los clientes.

España ha sido uno de esos mercados en los que la compañía ha decidido utilizar como campo de pruebas. Lo hizo en septiembre de 2018 con el lanzamiento en Madrid de Wible, un carsharing con 500 Niro híbridos enchufables que se puso en marcha a través de una joint venture con Repsol. Desde su puesta de largo, esta iniciativa de coche compartido ha ido ampliando sus servicios y usuarios, no obstante, todavía no ha conseguido encontrar la vía de la rentabilidad. Según informó Herrera en un reciente encuentro con prensa para analizar los resultados de su filial en 2021, está previsto que «en 2022 se pueda alcanzar el break even», un desenlace que se ha aplazado debido a la irrupción del coronavirus.

En opinión del directivo, este tipo de servicio «no es fácil» y será «muy complicado» que se vaya más allá del punto de equilibrio, por lo menos en el corto y medio plazo, debido a que implica unos elevados costes logísticos, al tener que trasladar a diferentes bases operativas los coches para cargarlos.

Con estas perspectivas poco halagüeñas en materia de beneficios, Herrera sacó a relucir este déficit que pesa hoy en día en muchos de los proyectos de nueva movilidad y que se espera que se pueda solucionar cuando se extienda a un uso masivo en la sociedad. Aparte de Wible, el presidente de Kia Iberia puso como ejemplo la suscripción, es decir, el pago mensual de una cuota que permite el uso de un automóvil con todos los servicios incluidos por periodos que arrancan desde los tres meses.

«Suena bonito sobre el papel, pero es un negocio muy complicado y creo que no está funcionando», subrayó. A tenor de la operatividad de esta práctica, que en nuestro país, por ejemplo, la ha puesto en marcha en Madrid y Barcelona Hyundai, la marca hermana de Kia, Herrera explicó que para garantizar un correcto funcionamiento es necesario contar con una campa con 10.000 coches parados, lo que actualmente no se sostiene financieramente hablando.

Una realidad hoy, la de las nuevas tipologías de servicios de movilidad, que cambiará seguro en el futuro y en la que el constructor coreano está apostando con un enfoque que, como puntualizó el presidente, será progresivo.

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