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miércoles, junio 12, 2024

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El canciller alemán Olaf Scholz rechaza subir los aranceles a los coches chinos

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“Necesitamos estar a la vanguardia del progreso tecnológico y económico, no aislarnos del mundo”. Con estas palabras pronunciadas durante la celebración del 125 aniversario de la marca Opel este pasado fin de semana, el canciller alemán Olaf Scholz defendía la competitividad de la industria de automoción europea frente a nuevos competidores y se posicionaba en contra de la posible subida de los aranceles.

“No es el escepticismo sobre el progreso lo que nos hace avanzar, sino más bien la apertura a la tecnología”, comentaba Scholz en el evento conmemorativo de Opel en el que también alabó a las “generaciones de empleados que han hecho de Opel la gran marca que es hoy: una empresa automovilística en el camino a la electromovilidad y que hoy vuelven a mirar hacia el futuro, sin miedo y llenos de confianza en sí mismos”, afirmó el canciller.

Europa y China están a la espera de la investigación de la Comisión Europea sobre los presuntos subsidios ilegales con los que China estaría ayudando a las marcas de su país para producir vehículos eléctricos a menor coste. Desde que esta noticia se supo, los Estados Unidos han elevado los aranceles a los vehículos producidos en China (independientemente de su marca) desde el 25% en el que se encontraban hasta el 100%.

Turquía se adelanta y sube un 40% los aranceles

Otros países, como es el caso de Turquía, se han adelantado a la decisión de la UE y también han seguido los pasos de los norteamericanos y, en práctica coincidencia con el discurso del canciller alemán de este fin de semana, también han decidido incrementar en un 40% los aranceles que gravan a los vehículos que las marcas chinas quieren vender en su país. Precisamente, Turquía es uno de los países que se está postulando para atraer inversiones de las marcas asiáticas para establecer en su territorio plantas fabriles, cuya producción estaría destinada a abastecer a los mercados europeos.

Durante la visita a la sede de Opel del canciller Scholz, el CEO del Grupo Stellantis, al que Opel pertenece, Carlos Tavares, aprovechó para mostrar al líder del Ejecutivo alemán los nuevos modelos con los que la marca está compitiendo en un mercado cada vez más complicado por las agresivas ofertas comerciales de los fabricantes chinos, cuyos productos se venden claramente a un precio inferior al que ofrecen los europeos.

Producir eléctricos en Europa sale caro

Así, por ejemplo, Sholz pudo conducir uno de los nuevos Opel Astra Eléctrico, un vehículo cuyo precio alcanza los 38.690 euros, valor muy superior al de los modelos equivalentes que las marcas chinas ya están importando y comercializando en Europa. Lo mismo pasa con el nuevo Opel Frontera eléctrico que el canciller alemán también pudo conocer durante su visita, al que después de muchos esfuerzos Opel ha conseguido reducir el precio hasta fijarlo en el entorno de los 29.000 euros, pero que ni aún así puede competir con los mucho más reducidos precios de sus rivales chinos.

Curiosamente, Opel, que produce unos 670.000 unidades en sus plantas europeas de Alemania y España (en Figueruelas y Vigo) tiene que luchar no sólo contra las marcas chinas, también contra los modelos que cada vez en mayor número los fabricantes europeos están produciendo en el país asiático y que también podrían estar beneficiándose de las ayudas concedidas por el Gobierno chino.

Pero conviene recordar que muchos otros fabricantes europeos no solo producen distintos modelos de su gama en sus factorías abiertas en China que luego importan para vender en territorio europeo, sino que también exportan y comercializan muchos vehículos producidos en Europa en el mercado chino.

Stellantis comercializará Leapmotor en Europa

Y, por otra parte, también se da el caso que los grandes grupos automotrices europeos están detrás de la comercialización en los mercados de la UE de marcas originarias del mercado chino. Es el caso, por ejemplo, del propio Grupo Stellantis, quien recientemente, además, acaba de anunciar que se encargará de la distribución y venta de los modelos de la marca china Leapmotor tanto en Europa como en todos los territorios ajenos a China.

La decisión de la Comisión Europea sobre la posible imposición de aranceles a los vehículos chinos fue pospuesta hasta superar la celebración este pasado fin de semana de las elecciones al Parlamento Europeo en todos los países de la Unión Europea. Se espera que para antes de la constitución del nuevo Ejecutivo la UE dé a conocer su decisión al respecto.

A la espera de nuevos informes

Los planes iniciales ponían la fecha del 5 de junio como la marcada para dar a conocer tal decisión, aunque finalmente se decidió posponer la publicación de sus decisiones a la espera de la conclusión de nuevos análisis sobre las posibles repercusiones de tal medida, así como de las investigaciones comerciales llevadas a cabo sobre Pekín por las posibles estrategias antidumping y las subvenciones estatales a los fabricantes de vehículos nacionales que realiza el Gobierno chino.

Se estima que la imposición de nuevos aranceles por valor del 20% por parte de la UE a China podría llegar a costarle al país asiático mas de 3.716, 6 millones de euros (unos 4.000 millones de dólares) en pérdidas en sus intercambios comerciales con la UE. De efectuarse tal subida de aranceles, el número de vehículos eléctricos chinos importados por la UE podría reducirse en unas 125.000 unidades, cifra que representa prácticamente la cuarta parte de las importaciones de automóviles chinos a Europa.

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